“Muchos son los llamados
y pocos los elegidos”.
Ya en
2011, durante unos pocos meses, Neptuno entró en Piscis. A partir de febrero de
2012, se queda hasta completar su ciclo. Analicemos sus implicaciones.

Neptuno
tiende a disolver “todo” lo que toca. Lo retorna al Origen. Instala en el
interior ese sabor antiguo que nos recuerda la ambrosía de lo que fuimos, de lo
que aún somos, más allá de la apariencia. Neptuno aporta el trance como viaje
místico a otras realidades. Esas, en las que muchos se pierden y no saben
regresar. También aporta división, porque te aleja del mundo material al
conducirte al espiritual. Mientras no integras ambos mundos, todo parece
confuso. Mientras no resuelves las enormes dudas generadas por las largas
distancias, todo parecen vacíos inescrutables.
Esto es
el efecto de Neptuno, tan asociado por ello a las crisis de identidad y a los
trastornos psíquicos de origen desconocido. Al romperse el velo, muchos no
comprenden lo que ven. Hasta que se rompe, muchos enloquecen perdidos en la
desesperanza del desconocimiento.
Afecta
desde ya (principios del 2012) a su signo propio, a Piscis, y a todos los
nativos nacidos entre el 20 de febrero (incluso antes) y el 20 de marzo, que
representa el inminente comienzo del signo siguiente, Aries.
Durará
unos 14 años, representando por ello la oportunidad para que muchas personas
del signo Piscis revelen una identidad espiritual nunca antes soñada.
Para los
nativos del signo de Piscis, es sin duda un regalo, pero, mucha atención al
peligroso juego de la parte oscura de este planeta, que también la tiene.
Veamos a continuación en el cuadro siguiente sus manifestaciones típicas más
desfavorecedoras y qué remedios poner ante ellas:
|
LAS ZONAS OSCURAS |
LOS REMEDIOS |
|
Las pérdidas de control |
Motivan a la disciplina |
|
Las pérdidas de
dirección |
Inducen a la búsqueda
continua del propósito personal |
|
La identificación con un
yo irreal |
“Desapego” de
experiencias que parecen sublimes, cuando sólo son transitorias |
|
La dejadez |
La responsabilidad |
|
La identificación con
destinos comunes. La “inercia” inconsciente, aceptando “la corriente” de los
demás |
La voluntad personal ha
de expresarse a través de una evolución y compromiso individual |
|
Ausencia de motivación |
Trabajo y esfuerzo por
avanzar |
|
Falta de involucración
con los problemas que nos rodean |
CREATIVIDAD. Tratar una
vez más de solucionarlos desde otros puntos de vista |
|
Disolución de conceptos.
Toda da igual |
La reflexión constante.
La participación activa |
Una vez
que se tienen en cuenta estas circunstancias, uno puede complementar su vida
con la meditación, los cánticos, los rezos, las disciplinas orientales, las
velas y los inciensos. Pero no antes. He contemplado a demasiada gente
volviéndose recluidos, evitando la interacción, convirtiéndose en personas
aisladas y muy introvertidas, guardando celosamente una intimidad a todas luces
falsa, exenta de valor, coraje y verdad, pero defendiendo en ella su propio
derecho a estar equivocados, pasando el tiempo como si de un valor eterno se
tratara. Cuidado, mucho cuidado. Si Neptuno te hace creer que estás en una
verdad eterna que te vuelve un ser diferente y especial ante los demás, que te
recluye y aísla para tratar de mantenerla y cada vez más te has de ocultar,
porque lo externo duele, más bien deshazte de ese “falso encuentro” y atrévete
a disolverte de verdad. Esto es, vacíate de todo ello y vuelve a empezar. No
temas. Lo que de verdadero halla, se mostrará como un poso indestructible. Una
verdad, un encuentro, que necesita ser defendido no lo es tal. Avanza sin
apegarte a lo que has conocido. Hay mucho más esperándote.

“RECÍCLATE”.
Como
Neptuno tiende a disolver las fronteras y te sugiere que te hagas partícipe de
realidades antes no reconocidas por tí, la propuesta es que asumas en breve qué
partes de las que te conforman han quedado ya caducas. Serán sensaciones
confusas al principio, incomodidades, experiencias como que se terminó el
tiempo de un trabajo o de una relación. El objetivo final será que se sientas
uno con todo y que entiendas la naturaleza de aquello que todo lo une, pero
mientras tanto, en los principios de este largo tránsito, experimentarás dudas
y confusiones, desconciertos y frustraciones por no entender el lenguaje de la
vida. La llamada es insondable, es muy, muy profunda, tanto como el propio
océano y por ello su señal es débil, pero constante. Es como un chip mal
encajado en la placa base, siempre haciendo un ruido de fondo que reclama
atención. Ese ruido se manifestará en tu vida cotidiana como una “falla”, como
una “desconexión” de tu día a día. Al principio tenue y ligera; más adelante,
tan intensa que no podrás negarla. Sé fiel a tu interior y escucha esa
distorsión desde sus orígenes, ese ruido que reclama un nuevo orden, un nuevo
entendimiento.
No te
preocupes por dudar, ocúpate. Comienza por resolver las pequeñas
incertidumbres; sé recio para enfrentar las confusiones. Sigue el rastro. No lo
abandones a las primeras de cambio. Ocúpate. Reflexiona. Indaga e investiga
aquellos acontecimientos que llamen tu atención, aquellas inquietudes que vayan
apareciendo. Haz un “esfuerzo” constante y continuo por resolver los temas
vagos y confusos y ganar así en concretación y disciplina. Si has comenzado con
la meditación, continúa, sino, es buen momento para empezar. Es compatible
porque te hará disponer de mayor sensibilidad para interpretar el lenguaje de
las señales. Una más depurada intuición es uno de los objetivos y será útil
para avanzar entre tantos misterios.
Intenta
por todo ello modificar patrones, adaptarte, reciclarte, aceptar nuevas
versiones de ti mismo/a; explora tu identidad con determinación. Conócete a
través de tus intenciones, tus motivaciones, tus impulsos. No dejes ni un sólo
día de redescubrirte. Empezarás por comprender que eres un infinito universo de
posibilidades. Sé real. Conecta contigo mismo/a. Profundiza y no temas
mostrarlo.
CONCRETIZA
Para no
perderte, lleva siempre brújula y suministros para varios días. Esto es, para
poder tomar decisiones (que llegará ese momento) es muy útil conocer bien los
caminos y sus recodos. Para ello, pregunta, analiza, cuestiona, comprende
(características del signo opuesto Virgo) y así se equilibrará el exceso de
energía neptuniana.
NEPTUNO
IDEALIZA.
Ojo a
los ideales, a los dolores por aquello “que debería ser”, o “debería haber
ocurrido”. Neptuno aporta unos ideales de perfección a menudo inalcanzables,
por lo que al final el nativo no toma ninguna decisión “porque todo va a dar lo
mismo”. Craso error. Cada decisión es importante. Cada paso es un avance, pero
si desde un principio se olvida esta premisa, llegará un momento que la
“acumulación de decisiones pendientes” será de tal calibre, que ahogará al
nativo que nada hizo ni decidió durante muchos, muchos años, porque,
simplemente, lo dejó pasar.
Involucración,
atención consciente y responsabilidad para con los pequeños detalles son el
antídoto perfecto. Humanizarse es otra solución para con las continuas
propuestas neptunianas de “imprecisa grandeza” y divinización desmedida. Hay
que ponerse el buzo para trabajar cada día en construir una humanidad que sea
permeable a lo divino. Nunca al revés. Si buscas lo divino olvidándote de tus
principios humanos, posiblemente fracasarás. Reconoce quién eres, cómo eres y
desde ahí, sin olvidarlo, ofrécete a ese Orden Superior que todo lo contiene,
con humildad.
Si te dedicas a construir complejas y elucubradas versiones sobre ti mismo que te hagan sentir transitoriamente mejor, es muy posible que tan solo construyas eso: “una identificación” con “algo” que crees mejor que tú mismo. El “deseo” de ser mejor no conduce a ello; conduce a menudo a vivir en una irrealidad ya que se necesita “negar” todo lo que duele, molesta y entorpece, para vivir en ese mundo idílico y fantasioso. Lo siento, las recompensas sólo son para los valientes. Enfrentar los velos neptunianos implicará ser muy real con todo lo que conocemos y “participar” de la realidad que nos rodea, no evadirnos de ella. Tiempo habrá, siempre lo hay, para unos espacios de meditación y visualización, ejercicios muy recomendables para potenciar la visión interior.
VISIÓN
Sentir
la desidentificación del ego con el mundo material, sentir como tantas cosas
empiezan a perder su sentido, cómo dejamos de dar importancia a tantos detalles
por los que antes manteníamos la guerra y la discordia, no deja de ser
llamativo. Observado desde fuera, podrás ver tu propio cambio como un
observador externo, que no juzga el desapego del mundo material, sino que lo
acepta. Esta primera gran dicotomía se resuelve no sin poco esfuerzo; cómo
permanecer en el mundo sin pertenecerle, desarrollando esa veta de conocimiento
universal, de unión con lo divino en un abrazo cósmico, y, aún y así, seguir
poniendo el desayuno a los niños y asistir al trabajo con responsabilidad y
puntualidad. Este es el equilibrio que se pide. Ahí es nada. Involucrarte en el
mundo activamente, pero sin pertenecerle, sin apegos a los resultados,
colocando intenciones claras entre tanta oscuridad reinante. Ánimo. Si lo ves,
ya estás a medio camino de conseguirlo.
Tiempos
prolongados de retiros meditativos son compatibles para el desarrollo de la
visión interior.
Neptuno
disuelve, elimina fronteras, disloca realidades y entonces uno se pregunta:
¿Qué me está pasando? ¿Por qué no presto atención como antes? ¿Por qué me
distraigo tanto? ¿Dónde tengo la concentración?.
Muchos
modelos mentales serán disueltos y por ello se experimenta un “tránsito” como
de una realidad a otra. Ello disuelve nuestra manera de ver las cosas y elimina
antiguas fronteras.
El
nativo deberá asumir un nuevo grado de conciencia y para ello muchos procesos
mentales serán eliminados, para dejar paso a que haya disponible un extra de
atención sobre asuntos que de otra forma pasarían inadvertidos. Por ello, a
menudo se presentan procesos de falta de concentración, olvidos y memoria
trastocada. Todo ello es para prestar otros tipos de atención más
trascendentes. Los temas mundanos y ordinarios ya no interesan como antes. No
hay energía mental para atenderlos. Mientras dura este tránsito, el nativo ha
de disponer de energía para autoindagar sobre su realidad más allá de la
materia; por ello, hay una desidentificación con el mundo ordinario. No pasa
nada, se volverá a él pero con una conciencia diferente.
Al ser
regente de los océanos, Neptuno influye en las cualidades del agua que somos;
esto es, de nuestras emociones. Pueden aflorar recuerdos del pasado, viejos
ciclos por cerrar, relaciones que quedaron pendientes de arreglar. Merece la
pena prestarles atención. Todo ello conduce a ser más consciente de cómo el
agua fluye por nuestro cuerpo, cómo alimenta nuestras células, cómo regenera
eliminando impurezas del organismo. Beber agua de calidad, sin cloro, ayudará
al proceso. Cocinar limpio, sin grasas que detengan ese fluir, también.
Toda el
agua se conduce al océano, así como todas las intenciones parten de un origen y
tienen un objetivo. Comprender esto a nivel humano es el propósito de este
tránsito: ¿de dónde vienes?, ¿a dónde vas?, ¿quién eres mientras tanto?, ¿qué
parte de tu existencia es material?, ¿qué intuyes que es el Alma?, ¿estás en
conexión?.
Neptuno
te propone que durante sus años de influencia te incorpores a su naturaleza
unitiva, la que todo lo abarca y comprendas las respuestas a semejantes
preguntas. No estarás solo. No estás abandonado. Apóyate en quien te ama y ama
incluso a quien no te apoye. El amor incondicional será la recompensa máxima de
estos años, pero para ello será necesario “depurar” el amor humano, usualmente
envuelto de incongruencias, dudas, misterios, dependencias, ilusiones y
falsedades.
Con el
gráfico siguiente puedes calcular los años en los que tendrás una mayor
influencia de este planeta, según tu día de nacimiento y según el orbe a
aplicar. Yo recomiendo cinco grados. Esto es, unos seis años de influencia.
Neptuno
te espera. Buen viaje, caminante.
Tabla para
calcular la posición por grado de tu sol natal.
El resto de días puedes
aproximadamente calcularlo sin problemas.
|
Día de
nacimiento |
Posición
en Piscis aproximada por grado del Sol |
|
20
febrero |
0º |
|
2 marzo |
6º |
|
8
marzo |
17º |
|
14
marzo |
23º |
|
20
marzo |
29º |
Tabla de orbes (intervalo anterior y posterior al Sol dentro del
cual existirá el efecto):
|
Orbe a considerar (grados) |
Tiempo aproximado “medio” que dura el ciclo (años) |
|
3º |
4 |
|
4º |
5 |
|
5º |
6 |
Ejemplo: Sol en 15º de
Piscis
