Analizar nuestra columna
vertebral es analizar cómo estamos asentados en la vida, cómo nos movemos y
desplazamos, cómo aceptamos y rechazamos, cómo soslayamos los problemas o los
enfrentamos, cómo adquirimos destrezas o cómo las negamos. Supone por todo ello
una excelente radiografía de nuestro cosmos personal.
Hay que recordar que todo es un continuum, por lo que “siempre” habrá que analizar la vértebra superior y la inferior para ver las relaciones existentes, el histórico, la historia que nos cuentan juntas, porque son inseparables.
Las vértebras se convierten así en “espacios energéticos de interacción con contenidos depurables”.
La columna es la “vía”, el cerebro es el “Resplandor”, en el cual la energía activa del ser humano realiza su manifestación
Por la columna “asciende” la energía “activa” de las glándulas sexuales. En el cerebro esa energía se manifiesta y lo hace acorde a los deseos creadores generados en origen.
El cerebro es el gran computador que
opera sin cesar, que trabaja sin dilación para hacer realidad los deseos
personales. Sin el cerebro, sin la gran máquina, nada de esto tendría sentido.
Pero a éste le llegan unos deseos creadores a través del eje de la columna y es
en ésta donde se ven afectados, alterados, prostituidos, reformulados,
redireccionados, en definitiva, distorsionados. Una columna vertebral
totalmente limpia implicaría que cualquier deseo creador podría ser ejecutado
en tiempo y forma por el cerebr
o, al ritmo y frecuencia
de éste, y según de sus limitaciones.
Una columna tensada, distorsionada, llena de recuerdos y sin depurar hace que cualquier deseo manifestable sea estropeado antes de llegar al cerebro, su manifestador.
Por ello, no sólo hemos de tratar y cuidar el tipo y morfología de lo que deseamos, sino también saber dirigir, encauzar, alimentar y sostener ese deseo; estas funciones se encuentran en la columna vertebral. Sin ella, no podríamos trabajar. Con ella, a veces lo que deseamos nunca llega a manifestarse porque se pierde en el camino.
Representa nuestra flexibilidad y también nuestra rigidez de ideas, pero hay que recordar la historia del junco: cuanto más rígida es una idea, más fácil es que se quiebre. La disciplina, el rigor y la continuidad aportan muchas más posibilidades de conseguir los objetivos que la rigidez.
Te recuerdo las principales fuentes de lesiones de espalda:
- Posturas a la hora de estar sentado,
tumbado y especialmente durante las horas de sueño. Este es el factor más común
y vinculado con las lesiones a nivel
muscular y vertebral.
- Diseño del puesto de trabajo: colocación del ratón, del monitor, ...)
- Accidentes de tráfico, golpes y lesiones.
- Asimetrías al coger pesos.
- Práctica de deportes, especialmente si no se tiene el tono muscular necesario para realizar algún tipo de ejercicio.
- Uso de tacones o calzados inadecuados. Formas de caminar por la calle.
HUESO SACRO

Es el verdadero “Fundador de la vida”, el contenedor de los recursos, el prolongador de la vida física; contiene los órganos reproductores y de ahí su “fortaleza”. Aporta el carácter del asentamiento, esto es, cómo uno está colocado en la vida, aposentado, cómo domina o es dominado. Revela el carácter de fuerza del individuo, cómo se orienta sobre sus propias ideas, cómo las respalda, cómo defiende su propia vida; cómo encaja los cuestionamientos de los demás, cómo es de firme en sus convicciones; cómo las opiniones de los demás le mueven más o menos. Representa la estructura general y cómo el individuo está colocado en la vida, su nivel de seguridad y sobre todo de autoconfianza en sí mismo.
Representa a su vez cómo nos relacionamos con los demás desde esa perspectiva de seguridad o de inseguridad.
LUMBARES.
Representan:

L5:
Esta vértebra conecta el sacro con el sentido ascendente de la vida; por ello, representa “nuestra voluntad de progresión en la vida”, cómo salimos adelante, cuánto esfuerzo somos capaces de realizar; nuestra intención de lucha y fuerza de compromiso; cómo avanzamos entre las dificultades. Si hubo mucho sacrificio y esfuerzo de lo personal, habrá desgaste en sus discos vertebrales. Si no se hizo nada, ni se avanzó ni se apostó nunca, habrá rigidez y falta de flexibilidad. Representa los primeros movimientos de la vida, cómo fueron en nuestra infancia, qué y cuántas oportunidades tuvimos y por ello contiene muchas “intenciones”, qué carácter y color damos a la vida de forma general, si sabremos apostar por ella o nos quedaremos parados, esperando a verlas venir. Contiene numerosos tipos de “primeros impulsos”.
L4
Es una vértebra de “conexión”, del “sentido de ascensión”. Una vez colocados en el mundo, deseamos sentir hacia dónde dirigirnos, cómo actuar, qué parámetros obedecer en un mundo tan cambiante.
Esta vértebra es llamada “la veleta” porque es un “indicador” del camino o sendero de la vida; contiene “la dirección” que han de tomar los impulsos contenidos en la “L5”.
Es una vértebra de conexión, de aspiraciones, de proyectos, de iniciativas, de ilusiones malogradas porque muchas de esas iniciativas no llegarán a buen puerto. Son proyectos de vida que podrán, o no, cumplirse.

Si
L2Autosugestión, autoconvencimiento,
confianza en uno mismo, capacidad de ser creativo, de asegurarse, de avanzar,
de compartir, de ser fuerte y líder o débil y a merced de otros; por ello
también contiene cómo arrastramos a otros o somos por otros dominados. Suele
suceder que ello está en desequilibrio y no se sabe a ciencia cierta cómo
mantener el estado de armonía. Vértebra difícil de tratar cuando enferma porque
sus raíces son profundas y no se suelen querer ver.
L1Esta vértebra contiene una dirección: la de los cambios, la de las nuevas rutas; es la que abre las posibilidades. Es una puerta para la mente, una nueva oportunidad, a veces, es la última; contiene mucho de la esperanza necesaria para una nueva decisión, para crear una nueva vida, para asumir un cambio, un liderazgo, para hacer la distribución equitativa de las fuerzas personales. Es un impulsor del cambio y del movimiento consciente. Es revelador descubrir que sí que podemos hacerlo; es renacedor ser consiente de todo lo que podemos hacer con nuestro potencial. Activar esta vértebra supone dotar al individuo de mayores dones de autosuficiencia, de impulso, de energía de convencimiento, de poder tomar las riendas de su vida y arriesgarse a vivir bajo nuevos modelos. Es la vértebra del “impulso final”, el definitivo, el del cambio, el de no volver atrás. Es una vértebra definitiva, la que no mira hacia el pasado. La que se marcha ya sin juzgar.
DORSALES.
Contenidos y significados generales:
Las dorsales representan la vida presente, contienen obviamente algo del resultado de las acciones pasadas, pero identifican fundamentalmente cómo es la vida más actual, la de los últimos años; representan los resultados actuales, nuestro presente más inmediato, las reacciones obtenidas como consecuencia de las intenciones albergadas y almacenadas en las lumbares.
Representan por lo tanto “las consecuencias”, los resultados visibles. La ley de la causa la podemos observar aquí
Lumbares = causa = origen
Dorsales = efecto = manifestación.
Así, las dorsales, que nos identifican en nuestro presente, también albergan un potencial de cambio y evolución, pero han de ser tratadas y entendidas desde esta perspectiva, de buscar su relación con las intenciones sembradas y regadas en las lumbares. Las dorsales son el cuadro ya pintado, pero para poderlo corregir hay que buscar al pintor y preguntarle por qué pintó así esa obra.
D12En esta dorsal podemos observar las
consecuencias cotidianas de por qué hacemos lo que hacemos. Hay que prestar
atención a las formas de los actos, para investigar después cuál es su origen.
Esta dorsal da mucha importancia a
- Cómo somos en función de lo que somos.
- El aspecto externo y su aceptación o rechazo.

Contiene la personalidad más verdadera, la esencia del “ser como somos”, también el cómo nos identificamos transitoriamente con otros, mientras vamos descubriendo eso que somos. Contiene mucho de “autoaceptación”, de reconocer nuestras formas, posturas, hábitos y relaciones. Es una “vértebra espejo”, allá donde podemos ver por primera vez. Es la vértebra del “autoanálisis”, del razonamiento, de la obcecación cuando no queremos ver nuestra propia realidad.
Cuando se ve afectada, entonces es que hay que pautas de uno mismo que no se quieren ver, pese a que otros nos las estén describiendo perfectamente
Se sana cuando facilitamos que otros no tengan que pasar por el mismo esfuerzo que nosotros un día elegimos, esto es, “facilitar la vida de los demás”. Cuando no lo haces, esta vértebra se ve afectada y se vuelve inflexible y rígida.

Contiene las formas concretas o inconcretas, conexas o inconexas. Representa y escenifica el intenso mundo del pensamiento abstracto, de las idas y venidas, de las reflexiones sin principio ni fin. Es el mundo de hilar conceptos, de hilvanar ideas y de sacar conclusiones. Cuando todo se potencia en extremo, es el mundo de las falsas confusiones, de las reflexiones sin fin; el mundo de naturaleza enredada, trasgiversada; mundo de los males entendidos, de los conflictos verbales, de las eternas discusiones que a nada conducen.
Mundo de la hilaridad, de la risa forzada, de la aceptación ‘per se’ de las cosas, aunque carezcan de sentido, mundo del no hacer preguntas, del creer sin ajustarse al valor de las ideas; mundo del prometer y no actuar, mundo del enredo de las ideas y del dejar pasar las buenas oportunidades por no saber reconocerlas.
Todo ello hace que esta vértebra se vea afectada, resquebrajada, distorsionada.
D9: "Vértebra de la Responsabilidad"Mundo de la imaginación, del futuro, de las ideas fértiles cuando son bien programadas, de la “realización” cuando se ejecutan en el corto plazo. Es una vértebra basada en el “tiempo” y en la naturaleza del “orden de las cosas”, de la asignación de “prioridades”, de dar importancia a lo que realmente la tiene y a saber desligarse de todo aquello que no represente casi nada en nuestra vida. Primera gran vértebra de la “elección”, de la madurez, de la auto responsabilidad, de asumir la vida de lo personal en función de los acontecimientos que en ella sucedan. Vértebra de la “responsabilidad” para con lo que a nuestra vida tenemos. Vértebra por lo tanto de la “reacción”, de cómo actuamos cuando suceden los acontecimientos a nuestro alrededor que nos tocan directamente. Vértebra por ello de la “implicación” directamente con los que nos rodean. Lo es de “decisión responsable”, que no significa asumir la vida de los demás, sino la propia. Cuando asumimos lo ajeno podemos observar grandes desequilibrios y ver cómo en esta vértebra es donde la columna se inclina hacia delante, doblándose por el exceso de peso que llevamos encima, que no es nuestro, sino de otros.
D8: Vértebra de la
discordiaLo es del enfrentamiento, del rechazo y la falta de aceptación del mundo. Contiene muchísima fortaleza pero toda ella desaparece cuando no sabemos cómo actuar en el mundo. En esta Vértebra podemos “desaparecer” literalmente de la vida cotidiana porque al no gustarnos lo que “vemos” entonces nos desligamos de hacer nada en nuestro entorno (falsa aceptación, falsa renuncia). Contiene la ignorancia por no saber ver y la cobardía por no atreverse a actuar. Vértebra de la discordia porque antes o después todo ello afecta a los más cercanos.
Las personas que rozan con todo el mundo antes o después verán afectada esta vértebra y sus implicaciones son el despropósito: no se tiene una dirección; las personas cabecean de un lado para otro, sin objetivos personales; tan sólo son expertos en protestar y generan tensiones con casi todo el mundo con el fin de tratar de entenderse a sí mismas. No quieren desaparecer, pero tampoco implicarse en cambiar las cosas o cambiar ellos.
Son personas que no saben retroceder ni adaptarse porque no quieren renunciar a su estado energético actual, pero a la vez reconocen íntimamente que no están a gusto con sus vidas. Se vive en la dicotomía de no saber qué hacer.
Alto grado de inconformismo detrás del cual subyace una falta de compromiso real con sus derechos y obligaciones. Se prefiere vivir en la ignorancia.
D7: Vértebra de la
individualidad.Bien, estamos solos, y ahora, ¿qué hacemos?, ¿cuáles son las referencias?, ¿hacia adónde nos dirigimos?.
Esta Vértebra define una dirección: la del
propio propósito interior de la vida: “contiene una dirección”, marca un
destino, ofrece una oportunidad; marca la relevancia de las cosas, a qué dar
importancia, dónde fijarse, a qué o a quién hemos de hacer caso. Es
Todo es un viaje; aquí empieza el verdadero descubrimiento de quienes somos, de para qué estamos aquí. Contiene las primeras trazas del destino personal; no los objetivos, tan sólo las primeras señales del camino que indicarán la dirección, sólo que en esta vértebra es más sencillo por auto observación el descubrirlas. Meditando profundamente en ella podemos extraer una rica información de ese camino.
D6: Vértebra de Hasta aquí valían las medias tintas, la
auto exploración y los juegos. En
El compromiso con uno mismo ha de ser excelente; no valen las excusas y las ideas un día defendidas han de ser validadas por la experiencia personal demostrada. Las teorías quedaron atrás. Uno es lo que es y ya ha tenido tiempo de conocer sus formas y sus contenidos y de tomar decisiones. Es el tiempo de ser lo que uno es y por ello la prueba será la de la “libertad”. Es un parámetro sin el cual no se puede seguir ascendiendo porque entonces pesaríamos demasiado. El derecho a elegir la vida propia ha de estar firmemente arraigado y ser defendido.
La libertad personal, cuando esté truncada, afectará a esta Vértebra. No se puede avanzar si no es con las propias decisiones y éstas nadie externo a uno mismo puede tomarlas. El compromiso aquí es muy real y se llama ¡¡ libertad de elegir ¡¡.
D5: Las pruebas de la
elección.Después de la realización, vienen las
pruebas de
- “Yo Soy …. ésto”,
Entonces el universo resuena y se oye el eco de tu voz. Cuanto más te asientas en una afirmación, más se oye esa voz y el cosmos desea darte un sitio, el que tu reclamas; para ello, para que tu cumplas tu deseo creador, acerca a ti todas aquellas pruebas que tu necesitas en tiempo y forma, cantidad y cualidad, para que consigas reafirmarte en tu propio liderazgo, para que consigas definir y concretar ese deseo creador y, de tal manera, ganar “tu propio espacio”, tu sitio en tu nuevo universo una vez que has proclamado quien eres.
En esta vértebra se encuentran las “pruebas” que definirán quien eres.
- “Un buscador”, pues serán pruebas para que te pierdas y distraigas.
- “Un padre”, pues aparecerán conflictos con los hijos para que definas las cualidades de un buen progenitor.
- “Un amigo”, pues distintos conocidos te rechazarán a ver cómo reaccionas antes estos hechos.
- Y así sucesivamente ...
Por ello, en esta vértebra podremos encontrar “qué pruebas atraemos” en función de aquellos que decidimos ser.


Definir quienes somos es un proceso largo, a veces angustioso y tiene muchas implicaciones y pruebas, hasta la vértebra D5, incluida.
En la vértebra dorsal D4 comienza el proceso de la ascensión, de romper modelos letárgicos con el mundo, de mirar hacia arriba en lugar de hacia abajo, de “desligarse” con lo conocido y apostar por lo desconocido.
Contiene las primeras pruebas del desapego, las primeras renuncias profundas, donde uno se rompe al control, a decir a los demás lo que deben de hacer. Uno sabe, pero empieza a callar, comprende que cada cual tiene su camino; uno es encontrado cuando es buscado; entonces, se responde, no antes.
Muchas veces esta vértebra se colapsa
cuando “se desea” que otros alcancen lo que uno ya encontró, cuando la
impaciencia y la ignorancia aún ascienden hasta aquí; en este punto han de ser
abandonadas o producirán: exigencias, control, la realidad se desvirtúa a
interés propio porque es más cómodo eso que soltar y dar libertad. El dolor
puede ser elevado y las crisis agudas
hasta que se entiende esta responsabilidad, de respetar las vidas ajenas
sean éstas de la cualidad que sean. Es una vértebra también crítica (la
segunda) para “seguir erguidos” o es una vértebra en la que comienza la curva
de una parte de la columna en donde se apoyará “el peso del mundo”, la carga
que los demás suponen para uno (es falsa, pero se interpreta así)
Es una vértebra por lo tanto para
desmitificar ideas preconcebidas, en la cual se puede liberar a mucha gente de
falsos conceptos de responsabilidad.
“La primera vida que ha de ser vivida en armonía es la propia”

Estas tres vértebras están unidas entre sí y sus funciones no pueden desprogramarse o programarse de manera individual. Están unidas, siempre lo estuvieron y siempre lo estarán. Representan tres principios unidos e inseparables:
- El Principio del Padre.
- El Principio del Hijo.
- El Principio del Espíritu o ascensión, esto es, la relación entre los dos anteriores.
Esta trilogía siempre camina junta; aquí es así también.
Somos entes vivos y así ha de ser comprendido.
Pero, hay que saber que:
Investigar los contenidos de estas tres
vértebras podrá llevar toda la vida y aún y así se seguirán encontrando
múltiples secretos y desvelando nuevos contenidos, precisamente por el valor o
cualidad de
Cuando estas tres vértebras se ven afectadas producen:
- Personas inseguras, que no quieren dar el paso de su propia libertad.
- Personas miedosas y temerosas de lo nuevo.
- Personas retraídas (se hunde la cabeza en los hombros, literalmente, porque estas tres vértebras no soportan el peso, no tienen consistencia).

Contenidos y significados generales:
a) Principio de dirección, propósito, deseo de alcanzar y progresar. Liderazgo. También cierto grado de redirección.
b) Contenidos, la esencia personal y primordial; aquello a lo que no podremos renunciar ni apartar la vista: la verdad personal.
c) Las posturas de la vida se reflejan aquí. Es un resumen de contenidos.
d) Principio de recolección. Se obtienen aquí los resultados, las reacciones de nuestras acciones.
Las cervicales han de ser consideradas como los resultados de nuestros hechos, quienes somos hoy en función de lo que decidimos y pensamos ayer. Marcan “el tiempo de la recolección”
No se pueden cambiar grandes cosas; son vértebras en donde podemos vernos y reconocernos en base a nuestro pasado, por ello son las vértebras visibles, las que salen al escenario, las del escaparate.
Son las encargadas de mostrar de manera “visible” la información contenida. Son las vértebras que mejor se pueden “leer desde fuera” y por ello se las conoce como las “vértebras resonantes”, las que muestran la melodía del cuerpo, de la mente, del Alma y del Espíritu.

Por ello son las vértebras “cantoras”, asociadas a la voz, a las palabras, a mostrar hacia fuera quienes somos (y lo hacemos cuando hablamos) y más si “cantamos” nuestra verdad.
En ellas resuenan los ecos de nuestra realidad. Personas con las cervicales dañadas muestran en general que no están a gusto con “quienes son”, con lo que les ha tocado vivir (y según ellos no lo pudieron cambiar).
Contienen la resignación, la renuncia, la rendición, el sentido de la desprotección, la invalidez, el no ser capaces de realizar, conseguir, abarcar, etc., lo que uno quiere o quiso.
La falsa aceptación se instala aquí, convencido el nativo de que lo que tiene es lo único que pudo alcanzar.
Todo es posible, pero estas vértebras contienen la información de todo aquello que en su momento fue imposible de conseguir, de decidir o de lograr. Ya es tarde, dicen ¡¡.
Cervical C7: Resonante primeraHa de ser y es un paso entre realidades, un salto en la manera de ver las cosas, un paso adelante o hacia atrás, un estado permanente de elección entre avanzar o retroceder. Gran parte de las decisiones diarias se encuentran en esta vértebra. Cuando está afectada el nativo no quiere ver ni reconocer su día a día porque le parece muy doloroso, inseguro, incómodo o insatisfactorio. No sabe solucionar pequeños conflictos cotidianos y se vuelve negativo para con su propia existencia. Insatisfacción e inseguridad anidan en este espacio energético.
Esta cervical es sinónimo de decisiones conscientes en base al entorno en el que estamos. No suele suceder que el ser humano responda de menara eficiente a las circunstancias del entorno porque no está acostumbrado a mostrar su voluntad; este sencillo paso es la raíz para la sanación de esta vértebra, la cual se considera un puente entre el abajo y el arriba y en dicho puente no puede existir mucho más que la propia naturaleza del ser humano: su “voluntad”, fuente de su mayor potencial y también de su gran debilidad.
El mundo superior se alcanza primero con
un fuerte sentido de la identidad personal, de decisiones que sólo competen a
uno mismo, pero que hay que tomarlas, por ejemplo, en los campos de la
alimentación, la familia, las relaciones, las prioridades, los proyectos, la
implicación, etc…
Cervical C6: Resonante segunda o resonante “de los Principios”Muchas “verdades” están aquí recogidas, guardadas celosamente con llaves y candados. Verdades ocultas, que siempre estuvieron ahí, en un lugar hacia el que nunca se miró y, para muchas personas, es mejor no asomarse.
Los secretos del pasado, las deudas aparentemente irreconciliables, los odios ocultos, las pasiones secretas, los vicios inconfesables.
Es una vértebra de acumulación del pasado y de echar el candado a los secretos. Contiene por ello mucho que desvelar de contenidos despasado, de lastres ocultos, de aquello que pasó y se olvidó.
Si se quiere “recordar” y sanar heridas, activar y trabajar esta vértebra produce grandes resultados, aunque será necesario un buen terapeuta cerca para entender, aceptar y soltar contenidos.
Se la llama la resonante de los Principios porque las implicaciones de esas verdades se fundamenten en los principios universales de lógica, continuidad, transparencia, transformación, regeneración, unidad, coherencia, etc…
- Lo que se hizo, se recoge, lo que se sembró, un día madurará
- La reacción sigue a la acción como una consecuencia lógica en la vida.
- Todo puede ser transformado, pero antes para ello hemos de conocer los principios, sus contenidos, su naturaleza.
Gran trabajo interior requiere esta
vértebra para su completa sanación y limpieza. Esfuerzo, disciplina y rigor.
Cervical C5: Resonante terceraGrandes decisiones se gestan aquí. Es la vértebra donde se pueden cambiar los destinos personales, donde se redirecciona una vida humana, donde ver claro un nuevo futuro.
No suele gustar por las grandes decisiones y cambios que suele implicar el reconocer su contenido.
Esta vértebra acumula las experiencias repetitivas que nos indican hacia dónde dirigir nuestros pasos. Si obviamos esas indicaciones y no actuamos en consecuencia, esta vértebra se ve afectada por el exceso de información, hinchándose y produciendo dolores cervicales típicos; entonces, hay que analizar las decisiones obvias que no se estén tomando.
Es la vértebra de la decisión consciente en virtud de las experiencias acumuladas. Ya debemos tener suficiente información; entonces, hay que actuar en uno u otro sentido.
Se la llama de la dualidad porque se caracteriza por contener al menos dos posibilidades palpables, normalmente, la de seguir como estamos, o la de impulsarnos hacia nuevos destinos.
Es una vértebra que por ello se daña usualmente en los accidentes con resultados graves o de paraplejías, porque está asociada al destino, ya que toda decisión implica una nueva vida. Y recordemos que la vida y la muerte son inseparables.

La naturaleza de la vida es ordenada: todo lo que se aleja desorden natural se le conoce como ‘distorsión’, que aquí es sinónimo de “separación” o “alejamiento” cuando nos alejamos, perdemos la información, nos desnaturalizamos, nos prostituimos separándonos de nuestro origen.
La raíz de la distorsión se encuentra en esta vértebra y por ello, cuando está afectada se manifiesta en forma de:
- Personas frías, distantes, separadas, aisladas, solitarias.
- Personas dolidas por haber sido separadas de sus raíces, sus pueblos, sus orígenes, sus padres, su herencia biológica.
- Personas sin rumbo ni dirección, sin saber quienes son o de dónde vienen.
- Amnésicos en general, olvidados, desprendidos de la realidad, caducos, rechazados o dolidos.
Esta sanación es muy compleja porque hay que resolver ese principio de separación y entender por qué se produjo, cuáles fueron las causas. Entender y perdonar es el proceso de sanación de esta vértebra.

Aquí ya no se pasa. No se puede ascender más sin reconocer la verdad de la paz, aquella que ya no permite más engaños ni mentiras, ni medias tintas. Es una vértebra “de paso” hacia realidades superiores y por ello es una vértebra “crítica”, no hay negociación posible. El nativo no puede pasar sujeto a restricciones propias, cargado de dolores y frustraciones o ajeno a su propia realidad.
Es la vértebra de la verdad porque no deja pasar a quien no se cuente su propia realidad sobre sí mismo.
Cuando estará afectada, lo está por la mentira que el nativo aún trata de mantener sobre su vida y ello es ya insostenible. Esta vértebra se carga, se sobresatura de tensión, se hinchan los discos y produce mareos y confusiones generalizadas, vértigos y desequilibrios que suelen ser graves con el tiempo.
Está asociada al oído interno y son personas que no quieren ni escucharse a sí mismas ni escuchar fuera. No quieren saber nada de la realidad en la que viven y niegan cualquier conflicto por e vidente que sea. El principio de la negación se instala aquí con fuerza.
Afectada, hay que recurrir a terapias muy intensas y a catarsis profundas que lleven al nativo a comprender, aceptar y rectificar, a menudo, su vida entera.

Esta vértebra se ve afectada por la aceptación o el rechazo, por las relaciones con terceras personas y, en general, con el mundo.
Está asociada al grado de acoplamiento o distancia generada con el mundo, el grado de sufrimiento que se recibe, la distancia que se percibe.
Se sana con la “creación” de nuevos espacios donde constituir una vida nueva o un entendimiento renovado, que sea capaz de comprender el mundo y sus desarmonías.
Sanar esta vértebra supone reconciliarse con el mundo y aceptarlo tal cual es, cambiándolo desde uno mismo.
Es una vértebra compleja por su realidad, difícil de asumir. La palabra clave sería “recolocación”, reformulación de las posturas ante la vida, alcanzar la paz en uno mismo aún cuando el entorno esté en guerra. Asumir un último liderazgo personal, exento de los dolores del mundo, ser libre de las interferencias externas; no dejarse arrastrar por deseos de terceros.
Esta vértebra es compleja porque la
(falsa) compasión sin el entendimiento conduce a menudo a la frustración o al
rechazo y hay que vigilarlo muy atentamente.
Cervical C1: Resonante séptima o resonante “de la armonía”La paz y el entendimiento han llegado hasta aquí y se han fundido. Es la vértebra que reunifica a las anteriores y hace una labor de conexión. Los últimos destinos son aquí fijados; los últimos ajustes son aquí realizados para dar paso al universo del Cerebro Creador.
La
información aquí contenida ha de ser usada de manera responsable y consciente.
Se declina cualquier responsabilidad sobre un uso inadecuado, abusivo o
ignorante de esta información que ha sido canalizada para el despertar de la
humanidad.